17 Sep Tendinopatía de Aquiles: guía para volver a correr sin dolor
La tendinopatía de Aquiles es una de las lesiones más frecuentes en corredores, trail runners y deportistas de resistencia. Sin embargo, continúa rodeada de mensajes simplificados:
Te levantas por la mañana y bajar escaleras molesta. Sales a correr y parece mejorar y cuando terminas el entrenamiento vuelve la molestia.
Quizá apareció después de aumentar kilómetros, preparar una carrera o acumular semanas con más desnivel.
Si esto te resulta familiar, tu tendón de Aquiles te podría estar enviando señales.
“Descansa.”
“Es inflamación.”
“Deja correr unas semanas.”
La realidad suele ser más compleja.
El dolor en el tendón de Aquiles no siempre significa inflamación. Tampoco implica una lesión grave. Y el reposo absoluto disminuye todavía más la capacidad del tendón para tolerar carga.
Esta guía está diseñada para corredores.
Tanto si corres 5 km, preparas medias maratones, haces OCR o entrenas trail con desnivel.
Aprenderás:
- Qué es una tendinopatía de Aquiles
- Por qué aparece
- Diferencias entre asfalto y montaña
- Cómo valorar el problema
- Qué papel tiene la ecografía
- Qué tratamientos tienen sentido
- Cómo volver a correr
- Cómo reducir recaídas
¿Qué es realmente una tendinopatía de Aquiles?
La tendinopatía de Aquiles es una alteración del tendón asociada a:
- Dolor
- Disminución capacidad funcional
- Menor tolerancia carga
- Cambios estructurales variables
Durante años se habló de “tendinitis”, sin embargo, actualmente sabemos que muchos cuadros evolucionan más hacia una alteración adaptativa del tejido que hacia una inflamación clásica mantenida.
Por eso el término tendinopatía describe mejor el problema.
El tendón intenta adaptarse continuamente a:
- Kilómetros
- Saltos
- Series
- Cuestas
- Desnivel
- Cambios de zapatillas
- Fatiga acumulada
Cuando la carga supera temporalmente la capacidad adaptación aparecen síntomas.
¿Qué diferencia hay entre una tendinitis y una tendinopatía?
Durante años, el dolor en el tendón de Aquiles se ha asociado automáticamente con el término tendinitis, dando a entender que el problema principal era una inflamación del tendón. Sin embargo, actualmente sabemos que muchos cuadros de dolor tendinoso son más complejos y no siempre pueden explicarse únicamente por inflamación.
Sin embargo, cuando hablamos de tendinopatía, el concepto es más amplio.
Una tendinopatía incluye:
- Dolor persistente o recurrente
- Alteraciones en la estructura del tendón
- Menor capacidad para tolerar carga o entrenamiento
- Cambios degenerativos variables en algunos casos
- Pérdida de función o disminución del rendimiento deportivo
Esto es importante porque modifica la forma de entender el problema y, por tanto, el tratamiento.
Muchos corredores buscan respuestas como:
“¿Cómo quitar la inflamación del Aquiles?”
Pero en ocasiones la pregunta más útil podría ser:
“¿Por qué mi tendón ya no tolera bien la carga que antes soportaba?”
Por ejemplo, un corredor puede aumentar kilómetros, añadir desnivel, empezar series o preparar una carrera sin que el tendón tenga tiempo suficiente para adaptarse. En ese contexto, el problema quizá no sea únicamente una inflamación, sino una desadaptación entre la carga que recibe el tendón y su capacidad actual para soportarla.
Esto ayuda a entender por qué el reposo absoluto no soluciona el problema a largo plazo. Un tendón necesita recuperarse, sí, pero también volver progresivamente a tolerar carga.
Por eso, en muchas tendinopatías de Aquiles el objetivo no consiste únicamente en disminuir dolor, sino en mejorar la capacidad del tendón para responder a las demandas del running, el trail o la actividad deportiva.
En otras palabras:
El objetivo suele ser que el tendón vuelva a soportar aquello que quieres hacer con él. No solo que deje de doler.
Así que en resumen:
Tendinitis:
- Principalmente inflamación.
Tendinopatía:
- Dolor
- Alteración estructura
- Menor tolerancia carga
- Cambios degenerativos variables
¿Qué tipos de tendinopatía de Aquiles existen?
Tendinopatía de Aquiles media porción
La tendinopatía de Aquiles media porción es la forma más frecuente en corredores y suele localizarse aproximadamente entre 2 y 6 centímetros por encima de la inserción del tendón en el calcáneo. Es habitual en personas que practican running, trail running o aumentan recientemente la carga de entrenamiento.
Los síntomas más característicos incluyen rigidez matutina, especialmente al levantarse o bajar escaleras tras periodos de reposo. Muchos corredores describen además un patrón típico: el dolor aparece al inicio de la carrera, mejora progresivamente conforme aumentan la temperatura corporal y la actividad, pero vuelve después del entrenamiento o incluso horas más tarde.
Este comportamiento puede indicar que el tendón tolera temporalmente la carga, aunque su capacidad de recuperación o adaptación esté comprometida.
Tendinopatía insercional de Aquiles
La tendinopatía insercional afecta a la zona más cercana a la unión entre el tendón de Aquiles y el hueso del talón (calcáneo). Aunque comparte síntomas con otras formas de tendinopatía, su comportamiento puede ser diferente y requiere ciertas consideraciones específicas durante la rehabilitación.
En este tipo de lesión, la compresión del tendón adquiere una mayor relevancia, por lo que determinados ejercicios o posiciones pueden aumentar las molestias. Esto explica por qué protocolos efectivos para una tendinopatía de Aquiles media porción no siempre son adecuados en casos insercionales.
Por este motivo, copiar programas de ejercicios sin valorar el tipo exacto de tendinopatía puede retrasar la recuperación o incluso aumentar los síntomas. Una valoración individualizada resulta clave para adaptar correctamente la carga y el tratamiento.
¿Por qué aparece una tendinopatía de Aquiles?
La pregunta importante no es:
“¿Qué está roto?”
La pregunta más útil es:
“¿Por qué mi tendón ha dejado de tolerar bien la carga que antes soportaba?”
En muchos casos, la tendinopatía de Aquiles no aparece por una única causa, sino por la combinación de varios factores acumulados durante semanas o meses.
Exceso de entrenamiento
Una de las situaciones más frecuentes en corredores es el aumento demasiado rápido de la carga de entrenamiento y Muchas veces ocurre sin darnos cuenta.

El problema no siempre es correr más.
El problema puede ser aumentar demasiado rápido sin dar tiempo suficiente al tendón para adaptarse.
El tejido necesita recibir carga para fortalecerse, pero también necesita tiempo para recuperarse. Cuando esa progresión es demasiado brusca, pueden aparecer síntomas.
Por eso, aumentar kilómetros, intensidad o desnivel debería hacerse de forma progresiva.
Preparación de carreras
Muchos corredores desarrollan molestias durante periodos concretos del año como antes de una carrera de 10 km, Media maratón, Maratón o Carrera de trail. Es habitual que la motivación aumente y con ella también el entrenamiento.
Más kilómetros, Más series, Más desnivel, Más días corriendo.
El cuerpo puede adaptarse, pero más entrenamiento no siempre significa más mejora si la recuperación no acompaña.
Desnivel y trail running
Las subidas generan una demanda elevada sobre el sistema formado por:
- Sóleo
- Gemelos
- Tendón de Aquiles
Por eso, un corredor de trail puede acumular una carga muy diferente respecto a alguien que corre únicamente en asfalto.
Además:
10 km de trail no equivalen necesariamente a 10 km de asfalto.
El tiempo bajo tensión, el desnivel y el terreno cambian la exigencia que recibe el tendón.
“Durante la subida iba bien, pero al día siguiente bajar escaleras era incómodo.”
Ese patrón merece atención.
Déficit de fuerza
La fuerza del complejo gemelo-sóleo suele estar infravalorada.
Especialmente el sóleo que aunque no siempre recibe la misma atención que otros músculos, soporta una carga importante durante la carrera y participa continuamente en la absorción y transmisión de fuerzas.
Una capacidad insuficiente para tolerar carga puede aumentar la exigencia sobre el tendón.
Por eso, trabajar fuerza suele formar parte de muchos programas de recuperación y prevención.
Recuperación insuficiente
El entrenamiento no es el único factor.
La recuperación también importa.
Aspectos como:
- Dormir poco
- Estrés elevado
- Acumulación fatiga
- Exigencias laborales
- Recuperación insuficiente entre sesiones
Pueden influir en cómo responde el organismo a la carga.
Dos corredores pueden hacer el mismo entrenamiento y recuperarse de forma completamente distinta.
Cambio de zapatillas
Las zapatillas rara vez lesionan por sí solas sin embargo, pueden modificar la forma en que el cuerpo gestiona determinadas cargas.
Por ejemplo, cambiar de modelo puede alterar:
- Adaptación progresiva
- Exigencia mecánica
- Drop
- Sensaciones durante carrera
Esto no significa que una zapatilla sea “mala” significa que el cuerpo necesita tiempo para adaptarse a nuevos estímulos.
Cambiar zapatillas, aumentar kilómetros y empezar series al mismo tiempo puede suponer un incremento importante de carga para el tendón.
¿La tendinopatía de Aquiles afecta igual a corredores de asfalto y trail running?
Aunque solemos hablar de la tendinopatía de Aquiles como una única lesión, el contexto importa.
No es exactamente lo mismo el tendón de una persona que corre 10 kilómetros en asfalto varias veces por semana que el de alguien que acumula desnivel, subidas largas y terrenos técnicos en montaña.
Ambos pueden desarrollar dolor.
Pero la forma en que el tendón recibe carga suele ser diferente, y eso puede influir tanto en los síntomas como en la recuperación.
Corredor de asfalto: más repetición, más ritmo y más carga acumulada
El running en asfalto suele caracterizarse por ritmos más constantes, miles de apoyos similares y una mayor búsqueda de velocidad o eficiencia. Esto significa que el tendón de Aquiles recibe una carga repetitiva durante largos periodos, especialmente en corredores que aumentan kilómetros, introducen series o preparan carreras como 10 km, medias maratones o maratones.
En muchos casos, el problema no aparece por un único entrenamiento, sino por la acumulación progresiva de carga a lo largo de semanas, cuando el tendón no dispone del tiempo suficiente para adaptarse o recuperarse adecuadamente.
Trail running: más desnivel y más tiempo bajo tensión
El trail añade factores diferentes. Aquí no solo importa cuánto corres, sino también cómo corres y dónde corres. El desnivel, las subidas prolongadas, el terreno irregular y los cambios constantes de apoyo generan una exigencia distinta sobre el sistema formado por sóleo, gemelos y tendón de Aquiles.
Además, una misma distancia puede implicar una carga muy diferente. 10 kilómetros en montaña no suelen equivaler a 10 kilómetros en asfalto, ya que el tiempo bajo tensión y la demanda muscular aumentan considerablemente, modificando también el estrés que recibe el tendón.
¿Cúales son los Síntomas más frecuentes en tendinopatía de Aquiles?
- Rigidez matutina
Muchas personas notan el tendón más rígido al levantarse. Los primeros pasos del día suelen ser los más molestos. - Dolor al bajar escaleras
Bajar escaleras aumenta la carga sobre el tendón de Aquiles. Es frecuente notar molestias o sensación de tirantez. - Dolor al inicio de la carrera
El dolor puede aparecer especialmente en los primeros minutos de carrera. En muchos casos el tendón necesita “activarse”. - Mejora al calentar
Al aumentar la temperatura y la circulación, las molestias pueden disminuir temporalmente. Esto no significa que el tendón esté recuperado. - Dolor posterior tras correr
Después del entrenamiento puede aparecer dolor o sensación de sobrecarga. A veces incluso varias horas más tarde. - Molestias en cuestas
Las subidas aumentan mucho el trabajo del sóleo y del tendón de Aquiles. Por eso son un desencadenante frecuente. - Sensibilidad a la palpación
Es habitual notar dolor al tocar o presionar la zona del tendón. En algunos casos también puede percibirse más engrosado. - Menor rendimiento
El corredor puede sentir menos explosividad, peor respuesta o pérdida de ritmo. El tendón deja de tolerar igual la carga.
¿Cómo valoramos una tendinopatía de Aquiles?
Una buena valoración empieza antes de tocar.
Historia clínica
La historia clínica es una parte fundamental para entender por qué aparece una tendinopatía de Aquiles. No solo importa dónde duele, sino también qué ha cambiado en las últimas semanas. Saber si corres en asfalto o trail running, si has aumentado kilómetros, añadido series, desnivel o incluso cambiado de zapatillas puede ayudarnos a identificar qué está sobrecargando el tendón.
Exploración clínica
Después realizamos una exploración clínica para valorar cómo está funcionando la zona. Analizamos aspectos como la movilidad del tobillo, la fuerza, la tolerancia a la carga, el dolor o la capacidad para realizar saltos y gestos relacionados con la carrera. Todo esto nos ayuda a entender el estado del tendón y a planificar el tratamiento de forma más individualizada.
Test útiles
Heel Raise Test
Consiste en realizar elevaciones de talón, normalmente a una sola pierna. Nos permite valorar la capacidad de carga del tendón, la fatiga y posibles diferencias entre ambos lados.
Single Leg Hop Test
Se basa en realizar pequeños saltos a una pierna. Ayuda a observar cómo tolera el tendón el impacto y si aparece dolor durante gestos más dinámicos.
VISA-A
Es uno de los cuestionarios más utilizados en tendinopatía de Aquiles. Permite monitorizar el dolor, la función y la evolución del paciente a lo largo del tratamiento.
Royal London Hospital Test
Es una prueba clínica que puede aportar información adicional sobre la sensibilidad del tendón durante la exploración física.
Arc Sign
Consiste en observar si una zona engrosada del tendón se desplaza con el movimiento. Se utiliza como complemento dentro de la valoración clínica.
Ningún test aislado diagnostica por sí solo una tendinopatía de Aquiles. Lo realmente importante es combinar la historia clínica, los síntomas y la exploración física.
Ecografía del tendón de Aquiles
La ecografía puede aportar información muy útil sobre el estado del tendón de Aquiles, permitiendo valorar aspectos como el grosor, la inserción, el paratendón, posibles cambios en la estructura, la presencia de bursas o el aumento de vascularización. Sin embargo, es importante entender que la imagen no siempre se relaciona directamente con el dolor. Existen corredores con tendones alterados en la ecografía y sin síntomas, y también personas con dolor y pocos cambios visibles. Por eso, la ecografía complementa la valoración clínica, pero no la sustituye.
¿Cúal es el tratamiento en una tendinopatía de Aquiles?
No existe un tratamiento universal para la tendinopatía de Aquiles. Cada caso debe adaptarse a factores como el tiempo de evolución, los objetivos del corredor, la cantidad de carga que soporta el tendón y los síntomas presentes en cada momento. Por eso, el tratamiento debe ser individualizado y ajustarse progresivamente según la respuesta del paciente.
EPI en la tendinopatía de Aquiles
La EPI puede utilizarse en casos de tendinopatía de Aquiles para abordar zonas del tendón que presentan cambios degenerativos o alteraciones estructurales. Aplicada de forma ecoguiada, busca estimular una respuesta biológica controlada que ayude a mejorar la capacidad del tendón para tolerar carga.
Neuromodulación invasiva en la tendinopatía de Aquiles
En la tendinopatía de Aquiles, la neuromodulación invasiva puede utilizarse como complemento para ayudar a modular el dolor y mejorar la función muscular relacionada con la carrera y la carga sobre el tendón. En algunos corredores también puede facilitar una mejor activación del tríceps sural durante la recuperación.
Gestión de la carga
La gestión de la carga es uno de los pilares principales en la recuperación de una tendinopatía de Aquiles. En muchos casos no significa dejar de correr por completo, sino ajustar variables como la frecuencia, el volumen o la intensidad del entrenamiento para que el tendón pueda adaptarse mejor sin empeorar los síntomas.
Ejercicio terapéutico
El ejercicio terapéutico suele ser la base del tratamiento. La progresión normalmente comienza con ejercicios isométricos para controlar síntomas y continúa con trabajo de fuerza pesada y lenta, pliometría, saltos y una vuelta progresiva al running antes de regresar a la competición.
Fuerza del sóleo
La fuerza del sóleo tiene un papel muy importante en corredores con tendinopatía de Aquiles. Este músculo soporta gran parte de la carga durante la carrera, especialmente en trail running, donde el desnivel y el tiempo bajo tensión suelen ser mayores.
Readaptación al gesto deportivo
La vuelta al ejercicio debe realizarse de forma progresiva. Pasar de no correr a intentar recuperar el volumen habitual demasiado rápido suele aumentar el riesgo de recaída. La readaptación busca que el tendón vuelva a tolerar carga poco a poco y con control.
Diatermia.
La diatermia forma parte del tratamiento de la tendinopatía de Aquiles como herramienta complementaria al trabajo activo. Ayuda a disminuir síntomas, mejorar la sensación de confort y facilitar la tolerancia al ejercicio terapéutico, especialmente en fases más irritables del tendón.
Ejemplo simplificado retorno
- Semana 1: Caminar + trote
- Semana 2: Incremento leve
- Semana 3: Mayor volumen
- Semana 4: Más intensidad
Siempre según tolerancia.
¿Cuánto tarda en recuperarse una tendinopatía de Aquiles?
El tiempo de recuperación de una tendinopatía de Aquiles puede variar mucho entre personas. No depende únicamente del dolor, sino también del tiempo de evolución, el tipo de tendinopatía, la capacidad de carga del tendón, el nivel de actividad del corredor y la respuesta al tratamiento.
De forma orientativa, una tendinopatía leve y reciente puede mejorar en unas 6–8 semanas si se ajusta bien la carga y se introduce un programa progresivo de ejercicio. En casos moderados, especialmente cuando el dolor lleva más tiempo presente o limita la carrera, la recuperación puede requerir entre 3 y 6 meses. En tendinopatías crónicas, con meses de evolución o recaídas frecuentes, el proceso puede ser más largo.
Es importante entender que la recuperación rara vez es lineal. Puede haber semanas de mejoría, días de más rigidez o pequeñas molestias tras aumentar la carga. Esto no siempre significa una recaída, pero sí indica que el plan debe ajustarse según la tolerancia del tendón.
Por eso, más que hablar solo de “cuánto tarda”, conviene valorar si el tendón está recuperando progresivamente su capacidad para soportar fuerza, impacto, carrera, desnivel y entrenamiento específico. En corredores, el objetivo no es únicamente eliminar el dolor, sino volver a correr con seguridad y reducir el riesgo de que el problema se repita.
¿Qué errores debemos evitar en una tendinopatía de Aquiles?
La recuperación de una tendinopatía de Aquiles no depende únicamente del tratamiento. En muchos casos, determinados hábitos o decisiones durante el proceso pueden prolongar los síntomas o favorecer recaídas.
Error 1: parar completamente
Cuando aparece dolor, muchas personas dejan de correr y reducen toda actividad física de forma brusca. Aunque en algunos momentos puede ser necesario disminuir temporalmente la carga, el reposo absoluto prolongado no siempre es la mejor solución.
El tendón necesita recuperar capacidad para tolerar fuerza y movimiento. Por eso, en muchos casos, el objetivo no es eliminar toda carga, sino encontrar una cantidad que el tendón pueda tolerar mientras se adapta progresivamente.
Error 2: volver demasiado rápido
Sentirse mejor no siempre significa que el tendón esté preparado para soportar el mismo volumen o intensidad que antes.
Un error frecuente es pasar rápidamente de:
“no puedo correr”
a
“voy a entrenar normal otra vez”.
El aumento brusco de kilómetros, ritmo o desnivel puede reactivar síntomas y dificultar la recuperación. La vuelta al running suele funcionar mejor cuando la progresión es gradual y se adapta a la respuesta del tendón.
Error 3: ignorar la rigidez matutina
Muchos corredores prestan atención únicamente al dolor durante la carrera, pero olvidan observar cómo responde el tendón después o al día siguiente.
La rigidez matutina puede aportar información útil sobre la tolerancia del tejido a la carga realizada. Si aumenta progresivamente tras los entrenamientos, quizá el tendón esté recibiendo más carga de la que actualmente puede gestionar.
Error 4: buscar únicamente soluciones pasivas
Masajes, aparatología o técnicas complementarias pueden formar parte del tratamiento en determinados casos. Sin embargo, confiar exclusivamente en soluciones pasivas suele ser insuficiente si no existe una adaptación progresiva de la carga.
En muchas tendinopatías de Aquiles, recuperar la capacidad del tendón para tolerar fuerza, impacto y carrera suele ser una parte importante del proceso.
Error 5: cambiar constantemente de tratamiento
Es habitual que algunas personas prueben muchos tratamientos diferentes en poco tiempo buscando una mejoría inmediata.
Sin embargo, los tendones suelen adaptarse de forma más lenta que otros tejidos. Cambiar continuamente de ejercicios, protocolos o estrategias puede dificultar la progresión y hacer más complicado valorar qué está funcionando realmente.
La recuperación suele requerir tiempo, progresión y cierta consistencia en el enfoque.
¿Se puede prevenir una tendinopatía de Aquiles?
No existe una forma de prevenir completamente una tendinopatía de Aquiles. Sin embargo, algunos factores pueden ayudar a reducir el riesgo y mejorar la capacidad del tendón para tolerar la carga.
Fuerza
Mantener una buena fuerza de gemelos y sóleo puede ayudar a que el tendón soporte mejor las demandas de la carrera y del entrenamiento.
Gestión de la carga
Aumentar kilómetros, intensidad o desnivel de forma progresiva suele ser mejor estrategia que realizar cambios bruscos en el entrenamiento.
Sueño y recuperación
La adaptación al entrenamiento ocurre durante la recuperación. Dormir bien y respetar los periodos de descanso también forman parte del rendimiento.
Adaptación
Cambios como unas zapatillas nuevas, empezar a correr por montaña o preparar una carrera suelen requerir un periodo de adaptación para que el cuerpo pueda responder adecuadamente a las nuevas demandas.
Tratamiento especializado para tendinopatía de Aquiles en Murcia
En Fisiostreet ayudamos a personas que quieren volver a caminar, entrenar y competir con confianza. Trabajamos especialmente con corredores, trail runners y deportistas de resistencia que sufren dolor en el tendón de Aquiles y buscan una solución basada en la valoración individual y el ejercicio terapéutico.
Nuestro abordaje comienza con una valoración clínica completa para entender qué está ocurriendo, cómo se comporta el dolor y qué factores pueden estar influyendo en la lesión. Cuando es necesario, utilizamos ecografía musculoesquelética para complementar la exploración y conocer mejor el estado del tendón.
A partir de ahí diseñamos un plan de tratamiento y readaptación adaptado a cada persona, con progresiones de carga, trabajo de fuerza y una vuelta gradual al deporte. El objetivo no es únicamente reducir el dolor, sino conseguir que el tendón vuelva a tolerar las demandas de la vida diaria, los entrenamientos y la competición.
Si buscas un fisioterapeuta especializado en tendinopatía de Aquiles en Murcia, en Fisiostreet te ayudaremos a entender tu lesión y a recuperar tu rendimiento de forma progresiva y segura.
Preguntas frecuentes y rápidas sobre la tendinopatía de Aquiles
¿Qué es una tendinopatía de Aquiles?
Es una lesión del tendón de Aquiles caracterizada por dolor, rigidez y pérdida de capacidad para soportar carga.
¿Puedo seguir corriendo si tengo dolor?
En muchos casos sí, siempre que la carga se adapte y los síntomas sean tolerables. No siempre es necesario dejar de correr.
¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse?
Depende de cada caso, pero la recuperación suele requerir varias semanas o meses de trabajo progresivo.
¿El reposo absoluto es la solución?
No suele ser la mejor opción. El tendón necesita carga adecuada para adaptarse y mejorar.
¿Qué ejercicios son los más importantes?
Los ejercicios de fuerza, especialmente para gemelo y sóleo, son uno de los pilares del tratamiento.
¿La ecografía es necesaria?
Puede ayudar a valorar el estado del tendón, pero el diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y la exploración.
¿La EPI cura la tendinopatía?
La EPI es una de las múltiples herramientas que podemos usar combinándolo con el ejercicio terapéutico y la gestión de carga.
¿Por qué me duele más por la mañana?
La rigidez matutina es uno de los síntomas más frecuentes en la tendinopatía de Aquiles.
¿Se puede prevenir?
No existe una prevención absoluta, pero la fuerza, la progresión adecuada de las cargas y una buena recuperación reducen el riesgo.
¿Cuándo puedo volver a competir?
Cuando el tendón tolere las cargas específicas de tu deporte y el retorno se haya realizado de forma progresiva. No debería pasarse de 0 a 100 de forma brusca.
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