30 Nov ¿Qué es el síndrome de la Cintilla Iliotibial? Causas, síntomas y tratamiento.
El síndrome de la cinitilla iliotibial es una de las lesiones por sobreuso más frecuentes en corredores, ciclistas y deportistas que realizan movimientos repetitivos de flexo-extensión de la rodilla. Aunque suele manifestarse como un dolor localizado en la parte externa de la rodilla, su origen es más complejo e involucra tanto factores biomecánicos como de carga de entrenamiento.
En este artículo te mostraremos el tratamiento y prevención del síndrome de la cintilla iliotibial
¿Qué es el síndrome de la cintilla iliotibial?
La cintilla iliotibial es una estructura de tejido conectivo que se extiende desde la cresta ilíaca (cadera) hasta la tibia. Actúa como estabilizadora lateral de la rodilla y la cadera durante la marcha y la carrera.
Al realizar un deporte como el atletismo, la banda iliotibial roza repetidamente sobre el cóndilo femoral lateral. Cuando este deslizamiento genera fricción excesiva o irritación de los tejidos circundantes, aparece el síndrome de cintilla iliotibial
¿Cuáles son las causas principales del síndrome de cintilla iliotibial?
El ITB surge por una combinación de sobrecarga y factores biomecánicos:
1.Incremento brusco del volumen o la intensidad del entrenamiento
El corredor al aumentar la distancia o la velocidad sin hacerlo de manera progresiva, la cintilla iliotibial no se adapta correctamente y aparece un dolor en la parte externa de la rodilla
2.Debilidad muscular
La falta de fuerza en el glúteo medio, glúteo mayor y el core es uno de los factores más relacionados con el dolor lateral de rodilla en corredores. Si algunos de estos músculos no tienen suficiente potencia, crean un desequilbrio y falta de estabilidad en la pelvis, aumentando la tensión sobre la cintilla iliotibial.
3. Mala mecánica de carrera
Una técnica de carrera ineficiente es un factor clave en el desarrollo del síndrome de la cintilla iliotibial.
La alineación deficiente entre rodilla y cadera puede generar un colapso medial de la pierna durante el apoyo, aumentando la tensión lateral. El exceso de pronación contribuye a una rotación interna exagerada de la tibia y el fémur. Esto incrementa la fricción de la banda iliotibial sobre el cóndilo femoral lateral.
Además, un paso demasiado largo, también llamado overstriding (https://fisiostreet.com/overstriding) aumenta el impacto y la fuerza de frenado en cada zancada, añadiendo más carga sobre la zona.
Cuando estos tres elementos se combinan, el riesgo de irritación de la cintilla iliotibial se multiplica.
4. Terreno y calzado
Correr en superficies muy duras o con inclinación constante puede aumentar la tensión sobre la cintilla iliotibial. Y si además, usamos zapatillas gastadas o que no se adaptan bien a la biomecánica del corredor favorece desequilibrios que contribuyen al dolor lateral de rodilla.
¿Cuáles son los síntomas principales del síndrome de cintilla iliotibial?
Dolor lateral de rodilla (síntoma principal)
El signo más característico del ITB es un dolor agudo y localizado en la parte externa de la rodilla, justo sobre el cóndilo femoral lateral.
Suele describirse como pinchazo, quemazón o molestia punzante.
Dolor que aumenta durante la carrera
Un patrón típico del síndrome de cintilla iliotibial es:
- El dolor no aparece al inicio.
- Surge a los minutos o kilómetros.
- Aumenta progresivamente hasta obligar a detener la actividad.
Este comportamiento progresivo ayuda mucho a diferenciarlo de otras lesiones.
Dolor al bajar escaleras o correr cuestas abajo
Las pendientes incrementan la fricción de la banda iliotibial, por lo que:
- Bajar escaleras
- Bajar cuestas
- Cambios de desnivel suelen disparar el dolor de forma marcada.
Tirantez o tensión a lo largo de la banda iliotibial
Además del dolor en la rodilla, muchos corredores sienten:
- Tensión lateral en el muslo
- Sensación de “tirón”,
- Rigidez en la zona externa del muslo.
Esto suele ser más evidente después de entrenamientos largos o exigentes.
Dolor que desaparece en reposo pero reaparece al retomar la actividad
Una pista muy clara del síndrome de cintilla iliotibial es:
- En reposo no duele o apenas molesta.
- Al volver a correr, regresa exactamente en el mismo punto del entrenamiento.
Este vaivén es altamente característico.
Sensibilidad al tacto en la parte externa de la rodilla
Al presionar la zona lateral, en fases más avanzadas podemos ver:
- Aumento de la sensibilidad
- Molestia,
- Dolor punzante.
Sensación de roce, chasquido o “clic” lateral (menos frecuente)
Algunas personas sienten un:
- “clic”
- roce
- pequeño chasquido
cuando flexionan o extienden la rodilla.
No siempre aparece, pero cuando sí, es un síntoma bastante indicativo.
¿Cómo saber si tengo un síndrome de cintilla iliotibial?
Historia clínica
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada, donde el profesional recopila información clave sobre el dolor y los hábitos de entrenamiento. Durante esta entrevista se suelen valorar aspectos como:
- Localización exacta del dolor, normalmente en la parte externa de la rodilla.
- Momento de aparición, que típicamente surge durante la carrera y no en reposo.
- Distancia o tiempo de carrera tras el que aparece el dolor.
- Cambios recientes en el volumen o intensidad del entrenamiento.
- Tipo de calzado, superficie del terreno y características de la técnica de carrera.
Con estos datos, el especialista suele obtener una primera sospecha bastante precisa.
Exploración física: rodilla, cadera y pelvis
El segundo paso es una evaluación física completa, ya que el síndrome de la banda iliotibial está estrechamente relacionado con la biomecánica del corredor. En esta fase se revisan:
- Alineación de pierna y pelvis.
- Estabilidad pélvica al mantener apoyo unipodal.
- Fuerza del glúteo medio y mayor, fundamentales para controlar la cadera.
- Movilidad de cadera y tensión a lo largo de la banda iliotibial.
- Sensibilidad al palpar el cóndilo femoral lateral, punto clásico donde aparece el dolor.
Cuando el dolor se reproduce de forma localizada al presionar esta zona lateral, el ITB se vuelve altamente sospechoso.
Pruebas específicas para confirmar el síndrome de cintilla iliotibial
Test de Noble
El profesional flexiona y extiende la rodilla mientras aplica presión sobre la parte externa del cóndilo femoral.
Si el movimiento reproduce el dolor exactamente en el mismo punto, el test se considera positivo.
Test de Ober
Se utiliza para evaluar si la banda iliotibial está tensa.
El paciente se coloca de lado y, tras estabilizar la pelvis, se deja descender la pierna hacia el suelo.
Si la pierna no cae con normalidad o genera sensación de tensión, sugiere acortamiento o rigidez en la banda.
Tests funcionales
Incluyen:
- Sentadilla a una pierna.
- Paso lateral.
- Pequeños saltos o movimientos dinámicos.
Estas pruebas permiten detectar déficits de control pélvico, colapso de rodilla o compensaciones biomecánicas que suelen estar implicadas en el desarrollo del ITB.
Pruebas de imagen
Además de todas las pruebas anteriores podemos ayudarnos de imagen ecográfica (que tenemos en clínica) y en casos más avanzados podríamos recurrir a resonancia magnética
¿Cuál es el Tratamiento y prevención del síndrome de la cintilla iliotibial?
El tratamiento fisioterapéutico del síndrome de la banda iliotibial (ITB) se centra en reducir el dolor, corregir las causas biomecánicas y reeducar el gesto de carrera para evitar recaídas. Es una lesión muy agradecida cuando se aborda bien, y la mayoría de corredores pueden volver a entrenar sin dolor.
Este tratamiento lo dividiremos en varias fases
Fase inicial: reducir dolor e inflamación
El objetivo de esta primera etapa es calmar la irritación del tejido, que suele localizarse en la parte externa de la rodilla.
Las intervenciones más habituales son:
Descenso temporal de la carga
No suele ser necesario dejar de correr al 100%, pero sí reducir kilómetros e intensidad hasta que el dolor ceda.
Técnicas manuales e invasivas
El fisioterapeuta puede utilizar diferentes técnicas tanto en la cintilla iliotibial como en la musculatura accesoria
- Masaje
- Diatermia
- Neuromodulacion
- EPI
Crioterapia o técnicas analgésicas
Ayudan a disminuir la inflamación después del esfuerzo.
Correcciones básicas en el entrenamiento
Ajuste de volumen, evitar bajadas prolongadas y cambios bruscos de intensidad.
Fase intermedia: mejorar la fuerza y la estabilidad pélvica
Una vez controlado el dolor, se inicia el trabajo más importante: recuperar la estabilidad de cadera para que la banda iliotibial no vuelva a irritarse.
Los pilares de esta fase:
Fortalecimiento del glúteo medio
Es el músculo clave para prevenir el ITB.
Ejemplos:
- Abducción de cadera
- Clamshell con banda
- Paseos laterales con miniband
Fortalecimiento del glúteo mayor
Mejora la extensión y el control de la pelvis.
Ejercicios:
- Hip thrust
- Puente de glúteo
- Peso muerto romano ligero
Trabajo de core
Una pelvis estable reduce la torsión sobre la banda.
Plancha, bird-dog, dead bug, etc.
Movilidad de cadera
La rigidez de cadera y TFL suele contribuir al problema.
Incluye estiramientos suaves y movilidad activa.
Fase final: reeducación del gesto de carrera
No solo debemos eliminar el dolor y aumentar la fuerza si no que la reeducación del gesto deportivo va a ser muy importante para evitar recaídas.
Análisis de la técnica de carrera
- Longitud de zancada (evitar overstriding)
- Alineación de rodilla
- Pronosupinación del pie
- Cadencia
Correcciones técnicas
Aumentar ligeramente la cadencia (170–180), acortar paso o mejorar la postura suele reducir la fricción de la banda.
Progresión controlada de retorno al running
Volver poco a poco:
- Caminata + carrera suave
- Rodajes fáciles
- Ritmos moderados
- Entrenamientos específicos
¿Cómo puedo prevenir el síndrome de cintilla iliotibial?
El tratamiento y prevención del síndrome de la cintilla iliotibial es totalmente posible si se actúa sobre los factores que más influyen: la fuerza de cadera, la técnica de carrera, la progresión del entrenamiento y el uso adecuado del calzado.
Aquí tienes las estrategias más eficaces, explicadas de forma práctica para que puedas aplicarlas desde hoy mismo.
- Fortalece la zona de y glúteos y core de 2 a 3 veces por semana.
- Realiza un trabajo pliométrico como dar Saltos controlados, multisaltos y skipping mejorando la estabilidad dinámica.
- Control del volumen de entrenamiento Evitando picos bruscos de carga y usando una estructura progresiva.
- Revisión del calzado y terreno usando Zapatillas adecuadas, y evitando un sobreuso de superficies muy duras o inclinadas.
Conclusión
Recupera tu rodilla y sigue corriendo sin dolor
El síndrome de la cintilla iliotibial se puede prevenir y tratar con fisioterapia especializada. En FisioStreet diseñamos planes personalizados para aliviar el dolor, mejorar tu técnica y fortalecer los músculos clave.
Además puedes enseñárselo a tus compañeros de entreno para que sepan más sobre el tratamiento y prevención del síndrome de la cintilla iliotibial
Agenda tu cita hoy y vuelve a correr con seguridad y confianza.




